Sepa lo que no quiere
¿Es necesario que explique esto?
La mayoría de la gente con la que converso a diario
sabe lo que no quiere. “No quiero este dolor de espalda.”
“No quiero esta jaqueca.” “No quiero estas cuentas.” “No
quiero batallar en mi negocio.” Usted conoce la letanía.
Usted mismo tiene una.
Desgraciadamente, la mayoría de nosotros dejamos la
cosa allí. La naturaleza de nuestras conversaciones,
nuestros reportes noticiosos, nuestros programas de radio y
televisión, y los programas de radio hablada se enfocan en
la idea de lo que no queremos. Se siente bien quejarse. No
nos sentimos tan solos. Nos sentimos escuchados. Nos
sentimos aliviados. A veces hasta recibimos respuestas que
aminoran nuestros problemas.
Pero casi nunca tomamos este proceso al nivel dos.
Rara es la persona que deja de quejarse o pelear lo
suficiente para enfocarse en lo contrario de lo que está
experimentando.


